Mantenimiento de la cadena en verano: guía completa
El verano es la época en la que más rodamos, y también la que más rápido desgasta una transmisión mal cuidada. El calor reseca la grasa, el sudor y el salitre oxidan el metal, y el polvo se pega a todo lo que esté engrasado.
4 pasos para cuidar tu cadena en esta época
- Limpia: retira la suciedad acumulada con un desengrasante suave, nunca con agua a presión directa sobre la cadena o el pedalier.
- Seca bien antes de engrasar: la humedad atrapada bajo la grasa es la que provoca el óxido.
- Engrasa con producto específico para cadena, en cantidad moderada — el exceso solo atrae más polvo.
- Revisa el desgaste: una cadena estirada desgasta piñones y platos a la vez, así que conviene medirla cada cierto tiempo.
Cómo saber si tu cadena está desgastada
Una cadena no se rompe de golpe: se va "estirando" poco a poco por el desgaste de los pines internos. Con una regla o un medidor de desgaste se puede comprobar: a partir de un 0,75% de elongación conviene empezar a vigilarla, y a partir de un 1% ya es momento de cambiarla, porque a partir de ahí empieza a desgastar el cassette y los platos junto con ella —y sustituir una transmisión completa sale bastante más caro que cambiar solo la cadena a tiempo.
Lubricante de verano vs lubricante de invierno
En verano, con más polvo y menos humedad, suele funcionar mejor un lubricante "seco" (cera o teflón), que deja menos residuo pegajoso y atrae menos suciedad que un lubricante húmedo, más pensado para lluvia. Tienes las dos opciones en nuestra tienda: cera lubricante Late-X Wax Max Lube y aceite lubricante de teflón en spray.
Si has estado en la playa
El salitre es más agresivo de lo que parece con las piezas metálicas. Si tu bici ha estado cerca del mar, adelanta la limpieza aunque no la toque todavía — el óxido en una transmisión avanza mucho más rápido de lo que se ve a simple vista.
Trae tu bici y te hacemos una revisión completa de transmisión antes de que el desgaste vaya a más.